

España se ha afianzado en los últimos años como segundo país productor de ventanas en Europa, tan sólo por detrás de Alemania, con más de 12 millones de unidades, lo que supone un 10% de la producción total del continente.
Según el último análisis del mercado realizado por la VFF (Verband der Fenster – und Fassadenhersteller e.V – German Association for Window and Curtain Wall Manufactures), la demanda global europea de ventanas ha disminuido en 2009 por el descenso de la actividad de la construcción en general, y de forma más significativa la de Francia, España, Reino Unido y Países Bajos.
No obstante, la industria de la ventana y el cerramiento acristalado ha encontrado en la rehabilitación y la restauración de edificios una oportunidad de negocio para compensar la ralentización de la construcción de obra nueva. En el caso de España el recorrido es muy amplio ya que tan sólo representa el 24% de la inversión del sector inmobiliario, frente al 40% de media en Europa, y se pretende que su peso alcance el 35% en 2020.
El estudio también señala que existen diferencias entre los países del norte y los del sur de Europa en relación al material empleado. Mientras que en el norte la base es el PVC, en el sur y sobre todo en España, se opta por el aluminio (70%).
En concreto, en nuestro país los porcentajes de producción son del 70% en ventanas de aluminio; el 15%, en madera; el 10%, en PVC, y el 5% restante, mixto. De ese 70% en aluminio, ante las exigencias del Código Técnico de la Edificación (CTE), al menos la mitad lleva rotura de puente térmico. La tendencia de este último es a incrementarse paulatinamente, ya que los fabricantes intentan conseguir cada vez una mayor calidad en sus productos.
Perspectivas de futuro
Junto a la rehabilitación, las inversiones en I+D, la mejora de los niveles de calidad y la eficiencia energética son también conceptos básicos para el desarrollo del sector y claves para compensar la ralentización de la construcción de obra nueva.
En este sentido, la actividad sectorial está siendo muy activa para estimular a la industria a la que representa y para consolidar el posicionamiento que España ha alcanzado manteniendo unos exigentes estándares de calidad y adaptándose a las normativas y obligaciones legales vigentes.
Tras la Ley de Ordenación de la Edificación (LOE), cuya puesta en funcionamiento estimuló todavía más a la industria a incrementar esa calidad, y el CTE, ha entrado recientemente en vigor el Marcado CE obligatorio para ventanas y puertas peatonales exteriores. Actualmente se está trabajando en el Reglamento de Productos de Construcción, que en dos años, podría sustituir a la actual Directiva de Productos de Construcción, que data de 1989.
Desde el punto de vista sectorial, se está trabajando en una etiqueta energética conforme a los criterios de la Unión Europea, similar a la que obliga a indicar el consumo de los electrodomésticos. También está previsto que se publique próximamente el Real Decreto por el que sea obligatoria la certificación energética de edificios existentes en España, uniéndose a la certificación de obra nueva.
Por todo ello, la celebración de VETECO’10, Salón Internacional de la Ventana y el Cerramiento Acristalado, destaca dos importantes conceptos hacia los que se orienta el futuro del sector: la rehabilitación y la calidad como principal soporte competitivo. Ambas líneas de actuación también están presentes en la amplia oferta que exponen las empresas expositoras para cubrir las nuevas tendencias de demanda del sector.
